“¿Gato por Liebre?”

Anualmente, el gobierno de Estados Unidos invierte millones de dólares en proteger a los consumidores de aquellos abusadores que cometen fraude diariamente. Los más afectados en este tipo de situación regularmente son los jóvenes y los ancianos, ¿y por qué? Estos embarcadores se aprovechan de la vulnerabilidad y falta de educación sobre los productos y servicios financieros de las personas.

El fraude financiero abarca un montón de cosas y posee bastantes aristas, pero un perfecto ejemplo es el famoso dicho “te vendieron gato por liebre”. Este dicho plasma exactamente lo que es el fraude financiero.  Es comprar algo para solucionar objetivo A cuando el tuyo es B.

Veamos algunos ejemplos:

  • Una señora compra un seguro de vida cuando su intención era comprar un fondo de educación para sus hijos.
  • Un señor compra un fondo de inversión que cobraba automáticamente honorarios anuales aparte del costo de asesoría.
  • Un señor mayor compra una póliza de vida como fondo de jubilación sin entender el riesgo.

Todos estos son ejemplos de personas que definitivamente no conocían el concepto de fraude financiero, dándoles chance a los estafadores a cometer cualquier fraude con ellos.

No todo es así, hay muchos productos financieros buenos, personas muy capaces en la industria, y grandes soluciones para tus preguntas financieras.  Al final, la mayoría han sido hechos para ayudar, pero cuando estos productos se venden alegando ser otros, no se explican bien o tienen costos escondidos a eso se le llama fraude.

¿Pero cómo evitarlo? Aquí te dejo algunos tips:

  1. Pregunta por los honorarios, costos anuales y totales: Sabiendo que todos tenemos que hacer dinero de alguna forma es importante entender cómo se va a remunerar la persona que me lo está vendiendo. Recuerda que el dinero afecta el comportamiento.
  2. Ten el producto claro: Antes de firmar por ese producto que tanto te interesa intenta explicárselo a alguna persona cercana. Si no puedes hacerlo y no lo entiendes en su totalidad, ¡no lo compres!
  3. Pregunta por penalidades antes del acuerdo: a veces un producto debe estar vigente por 10 años antes de que valga algo, o si es cancelado como un depósito a plazo fijo perderás una gran parte de tus ganancias. Otro caso es tener que pagar una penalidad si lo cancelas. Todas esas cosas deben estar claras antes de plantar tu firma en cualquier contrato de compra.

De la misma manera en la que trabajas duro para lograr un patrimonio, debes trabajar duro para mantenerlo y protegerlo, empieza por ti, empieza educándote y aprendiendo a cómo protegerte a ti, a tu dinero, a tu esfuerzo y a tu familia.

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